Lamentablemente, todavía quedan en el mundo muchos pequeños Iqbal, sobre todo, en regiones deprimidas de Asia, África y América Latina, pues en la actualidad se calcula que 400 millones de menores en todo el mundo son esclavos, de los cuales, 168 millones de niños y niñas de entre 5 y 14 años trabajan cada día en jornadas maratónicas de hasta 15 horas diarias en las que apenas ven la luz del sol, expuestos a situaciones de explotación y maltrato, muchos son torturados, otros sufren deformaciones o dejan de crecer por las duras condiciones en las que viven diariamente o se convierten en empleadas domésticas que valen menos que cualquier animal o son prostituidas o casadas a la fuerza.
Organismos y ONG internacionales y organizaciones misioneras han denunciado que unos 400 millones de niños viven en situación de esclavitud, muchos de ellos trabajando en la elaboración de productos que se comercializan en Europa y el resto de Occidente.
Con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Esclavitud Infantil, las organizaciones han reiterado sus llamamientos para luchar contra este fenómeno y no abandonar a los niños esclavos.
Por medio de un comunicado, la Confederación española de religiosos (Confer) ha detallado los lugares del mundo en que la esclavitud infantil es más frecuente y ha advertido de que «indirectamente, esta esclavitud entra a formar parte de nuestra vida de cada día». «Puede ser que los plátanos que comemos y el café que degustamos estén empapados del sudor de muchos niños y niñas latinoamericanos o africanos», enumera.

